Resumen gráfico de la jornada inaugural de la última edición del festival lucense Resurrection Fest celebrada el miércoles 1 de julio en Viveiro y protagonizado por bandas como ANNISOKAY, CROWDED, ANEUMA, GOD COMPLEX, TSS, THE PRETTY WILD, CARDIAC, THE SCRATCH, THROWN, THE BROWNING, LAST TRAIN, GET THE SHOT, A DAY TO REMEMBER, SELF DECEPTION, SABATON y TESTAMENT.
Estamos ante el cuarto largo de la agrupación sludge barcelonesa Tort. La banda que integran Ricard García al bajo, Michel Serrano en baterías, Sergio Sancho y Jordi Boluda en guitarras y Xavier Álvarez en voces. “Dimonis De La Sauva Negra” fue grabado, mezclado y masterizado por Paco Delgado en los Sonic Riot Studios y cuenta con arte de Narcís Boter. Desde el 15 de junio en la calle en formatos digital, CD y vinilo gracias a la buena gente de Discos Macarras.
Todo da inicio con la pequeña narración al prólogo de “Necrophagus Paranoid”. Una vez ahí, Tort emergen en toda su crudeza y visceralidad. Voces que rugen, riffs que aplastan, sludge que recorre el fango de ese avanzar apesadumbrado, agónico, en una onda que podría remitir de inmediato a los madrileños Moho. Michel Serrano está muy fino a la hora de crear su línea de batería. Apoya y da lustre a ese sludge fangoso, arrastrado, acentuando la insalubridad del conjunto a cada golpe. Las voces de Xavier Álvarez sorprenden por la pura crudeza que alcanzan. La oscuridad que éste desata camino del epílogo, cercena cualquier intento por hallar algo de luz en este duro caminar por el cenagal. Ni siquiera tras esos escuálidos solos previos al cierre encuentra uno respiro. Esto es sludge en su encarnación más despiadada y cruel.
Desde ese arranque a la Eyehategod, uno ya presupone la que se viene encima con esta “Servants Of The Antichrist”. Otro corte de maceración lenta, y proceder angustioso, que añade algo más de brío tras su base rítmica, pero se apoya en la misma mala baba de siempre. Hábiles a la hora de alternar ritmos y tonalidades, todas entre negras o muy oscuras, para construir un corte hábil, con un (leve) toque melódico impreso en estrofas, y donde Michel Serrano vuelve a trazar otra estupenda línea de batería. Ese riff con el que se encaminan hacia el tramo central de la composición puede ser uno de mis favoritos de todo el largo, si bien la gama a elegir en este sentido es de todo menos pequeña. La faceta solista aquí, si bien más ambiciosa ahora, no deja de portar un aire malsano, enloquecido, muy acorde con todo cuanto la rodea.
El tema título “Dimonis De La Sauva Negra” prosigue en esa búsqueda del sludge doom más grueso y viscoso. Un ataque inmisericorde de una pesadez casi lacerante, con Xavier Álvarez dejando voces verdaderamente rotas y desesperadas. Entre lo agónico y lo irrespirable, la atmósfera que son capaces de crear paree querer borrar todo rastro de lucidez. Hay un riff muy clásico, y a la vez muy hábil, conforme la composición alcanza su tronco central. Ahí surgen voces más sucias (aún si cabe) y todo vira hacia el sludge más crudo. Una andanada pesada, que se verá continuada por otro solo de una extraña cualidad atmosférica y, a la vez, todo lo demente que exige un tema como este. Los Tort más alucinados surgen camino del cierre, con el interesante juego entre canales (mejor con auriculares) y ese epílogo pausado y acompasado. Deliciosamente atroz.
Escuchas el prólogo de “Sláine” y podrías pensar que la banda atacará aquí con un doom algo más clásico. Es una idea que se acentúa toda vez uno oye los primeros golpes de Michel Serrano a su kit de batería. Es un inicio tenso, que luego Jordi Boluda y Sergio Sancho quiebran con su gravedad habitual. Tort filtran su habitual sludge por ese deje más doom y, de resultas de ello, emerge otro de los cortes más significativos de este “Dimonis De La Sauva Negra”. Me funciona ese avanzar tan marcado, la simpleza (y a la vez la efectividad) de los riffs que conforman las estrofas. Todo mantiene ese ambiente malsano, angustioso y sin miramientos. La banda parece realmente cómoda en este ataque de pesadez angosta, pura, sin adornos, tan orgánica como desesperada, donde los pequeños cambios de ritmo no hacen sino acentuar el mal café del conjunto. En esas partes con mayor brío, el de Voul es un nombre que acude raudo a mi subconsciente. La pesadez del epílogo no busca hacer prisioneros, deslizando la cara más monolítica de los barceloneses. Tan salubre como calmar la sed con queroseno.
“Ningú Fugirà Del Coneixedor”, con Gustavo López (Cuerno, Arropiero) colaborando en voces, sorprende emitiendo algún que otro destello de luz en su prólogo. Es apenas un guiño entre la oscuridad que domina a esta penúltima y extensa entrega. Me gusta el juego entre voz y guitarras que construyen en estrofas. La agonía y el desgarro de Xavier, el rugir de Sergio y Jordi. Uno de esos cortes que incitan a menear las melenas (quienes las tengan) sin por ello abandonar esa oscuridad y esa pesadez de la que hacen gala en (casi) todo momento. De hecho, a través de su puente central, diría que encuentro a los Tort más equilibrados. Un juego hábil entre su sludge más monolítico y un cierto brío en las baterías de Michel que le confieren un tono especial a esta porción de la composición. Algo a lo que contribuyen, y no poco, los gritos lacerantes de Gustavo López. Todo el epílogo es pura esquizofrenia en clave sludge doom. Qué fantasía.
“Bonus Track”, que pasa por ser el corte más rácano del álbum, opta ahora por un avanzar más brioso, situándose a medio camino entre unos Motörhead muy encabronados y los momentos más speedicos de unos High On Fire. Todo confluye luego en un tronco central marca de la casa. Orgullosamente pesado. Fangoso y de nuevo sin grandes alardes. Un cierre un poco a la contra de todo el álbum, con Michel Serrano y Ricard García vibrando desde la base rítmica. Un soplo de aire fresco, en cierto modo, pero que no abandona los rasgos maestros que la banda traza a lo largo de todo el disco.,,
… y que resulta orgánica y concienzudamente abrasivo. Viscoso. Lacerante. Me atrevería a decir que Xavier Álvarez ha deslizado aquí uno de los desempeños vocales más descarnados de cuantos han pasado por las reseñas de esta web. La gama riffera acompaña a esas voces con un pulso monolítico, pesado, desgarrado incluso. Y los pocos solos que se dibujan, no dejan de tener un poso alucinado, cuando no casi demente, para un puñado de temas inmisericordes con el oyente más casual. Ni es sludge para todos los públicos ni mucho menos lo pretende. Soliviantará a los más profanos y enardecerá a los afines, quienes satisfechos se regodearán de cuanta oscuridad emana de este “Dimonis De La Sauva Negra” cenizo, despiadado y cruel.
Bruce Dickinson se une al cartel del próximo festival Rock Imperiumque tendrá lugar en Cartagena los días 2, 3 y 4 de julio de 2027. El legendario vocalista de Iron Maiden vuelve al Parque El Batel ahora con su proyecto en solitario para repasar los himnos de su trayectoria individual y canciones de su último disco «The Mandrake Project«.
Pisamos por primera vez las tierras gallegas del Valle del Tea, un espacio natural en el que se desarrolla el Arcanxo Festival. En esta, su tercera edición, nos encontramos un cambio cuantitativo y cualitativo respecto al cartel presentado, dos días, en lugar de tres y un elenco de bandas internacionales y nacionales, emergentes y de renombre, combinando distintos estilos dentro del metal.
Un reclamo importante para acudir pero que, como pudimos comprobar, no sería el único. Y es que contar con un entorno como el de AFreixa, a kilómetro y medio de la localidad de Ponteareas, con zona gratuita de acampada y playa fluvial, justo al lado del recinto del festival es todo un privilegio añadido. Respecto al recinto, la palabra que lo define es comodidad. Zonas de descanso con sombra y todo lo necesario a mano. Se nota el trabajo de la organización y la sensación de estar como en familia, algo que se echa mucho de menos en los grandes festivales.
Así que, solo quedaba disfrutar de la oferta musical del día, comenzando la fiesta a las seis en punto con los locales Titano. Sin más aditivos que su presencia, la banda arrancó con la fuerza descomunal que le confiere su frontman Triple M, una de las voces más potentes de la jornada. Presentaban los vigueses su E.P “Apex”, una propuesta cargada de técnica y de una mezcla interesante de sonidos dentro del estilo deathcore, que, como ya habíamos degustado en el reciente Breakdown Fest asturiano (crónica), nos muestran que puede llegar a ser una banda de gran proyección.
No faltó en su descarga la versión del “Disengage” de Suicide Silence y la parada en la que Dyable y Elvis Hernández se lucen en lo instrumental con un solo y un fondo de sintetizadores. Era también el cumpleaños de Aarón, su bajista, quien se unió al público y terminó en volandas. Una coreada “The Apex Is Here” y “Deo Vashara” completan media hora de actuación en la que animaron sin parar a los más madrugadores, bajo un sol de justicia. Turno para los djs que amenizaban la espera del cambio entre banda y banda desde un lateral de la barra del bar. Se lo curraron muy bien a lo largo de las dos jornadas.
Y salen unos jovencísimos Sarcator, como se tiene que salir, a romper con todo. El de los suecos era uno de los directos que más ilusión nos hacía ver y es que su álbum debut fue considerado como uno de los mejores discos del año 2020 en el circuito thrash, así que, tocaba comprobar cómo defendían su propuesta. Pues fácilmente pusieron al Arcanxo patas arriba desde los primeros acordes. Velocidad, actitud, unos riffs endiablados, movimiento, complicidad entre guitarras y bajista, vamos, los ingredientes necesarios que definen a una banda thrasher. El sonido no fue tan nítido como en Titano pero su blackened thrash caló en los presentes que se animaron con los primeros circle pits. Una energía tan contagiosa que la valla sufrió lo indecible con las embestidas de la gente.
Nos comenta Mateo Tervonen que es la primera vez que tocan en España, así que aprovecharon bien la ocasión para dar un repaso a su discografía. Caen temas como “Perdition’s Hand”, la versión de los Anti Cimex “Dogfight” y “Devil Sun” de su álbum del 2022 “Alkahest”, que dicen no haber tocado antes en directo. Le meten aún más velocidad, si cabe para ir terminando con la que da título a su álbum del pasado año “Swarming Angels & Flies” dejando patente el nivel que estaba teniendo ya esta edición del Arcanxo.
Con un nombre tan sugerente como De l’Abîme Naît l’Aube (D.A.N.A. – Del Abismo nace el Alba) sabíamos que nos esperaba una propuesta muy distante a lo vivido hasta el momento. La danza entre pasajes atmosféricos y desgarradores toques de post-metal, junto a una puesta en escena mágica y cargada de simbología, nos iban a enganchar al instante. Salen al escenario, adornado con un gran telón de fondo, además de elementos vegetales, plumas y cuencos, los seis componentes de D.A.N.A. como en una especie de rito iniciático, vestidos de blanco, descalzos y donde no faltó el incienso aromatizando el recinto. Esta emergente banda de origen suizo venía a presentarnos su maravillosa ópera prima “Rituel: Initiation” de la cual desgranaron cuatro temas. Brillaron no solamente en lo musical sino también por su cuidada interpretación escénica, donde destacan los dúos entre Sébastien y Fantine, los diálogos bajo-gong y el modo en que daban por concluido cada tema.
Contaron, para la ocasión, con la presencia de la guitarrista del dark folk trio Ataraxia, que sustituía al guitarrista original y, desde mi punto de vista, creo que aportó un toque más de misticismo. Lograron mantener absorto al ya numeroso público congregado en el recinto, hasta tal punto, que, si bien en los primeros temas se podía oír el murmullo de la gente hablando, a partir de «Le Vertige D’une Descendance” consiguieron acallar, al menos, a las primeras filas, logrando una especie de trance, algo más que meritorio tratándose de un festival. No le hizo justicia la hora de actuación a los suizos, ni tampoco el sol lacerante de la tarde. Deseamos poder disfrutarlos en sala o en un ambiente más propicio y, desde luego, recomendamos seguirlos de cerca.
Nuevo giro estilístico con la presencia en el fondo del escenario de un gran telón negro con el logo de Induction. La banda de power metal sinfónico da comienzo a su actuación, poco después de las nueve de la noche, aún con mucha luz, pero ya sin las molestias del sol, abriendo con “Beyond Horizons” y “Dark Temptation”, con un sonido todavía un poco deficitario, que va a ir mejorando a partir del tercer tema, logrando una actuación, en su conjunto, bastante notable. Conscientes de que su música no es metal extremo, pero metal, al fin y al cabo, como señala su vocalista Gabriele Gozzi, Induction dieron buena cuenta de lo que saben hacer: destacados solos como el de Justus Sahlman en “I Am Alive”, guitarras dobladas en temas como “Love Kills” y la voz cuidada y nítida de Gozzi.
Como anécdota, una chica del público pone el punto simpático regalándoles una pegatina de la banda punk gallega A Ras Da Kona. Ya el personal se encuentra totalmente despierto y se une a los coros de “Steel And Thunder”. Tim Hansen (hijo del mítico guitarrista de Helloween) se luce en sus duelos con Sahlman y nos recuerda su paso por el burgalés Zurbarán Rock y que siguen de gira. Y ya, para terminar, rematan con “Gods Of Steel”, un tema que solo se puede degustar en directo y “Queen Of Light” que dedican a las mujeres allí presentes. Actuación agradable, dinámica y de mucha interacción con el público, que no dejó de corear el nombre de la banda en todo momento.
En el presente 2026, el señor James McBain se marcó un tremendo discazo y, mira que no es escasa su discografía precisamente, en los doce años que lleva al frente de su proyecto Hellripper, en el que él lo es todo. Acompañado de músicos para el directo, dieron un recital de black speed sin tregua ni pausa. Sobrios en lo escénico, el escocés es el centro de las miradas. Abre con la fabulosa “All Hail The Goat”, tema inicial de su EP del 2019 y sigue con “Kinchyle” de su obra reciente. “Ready for some rock and roll?” demanda McBain antes de espetarnos una “Hell´s Rock And Roll” que enloquece a los presentes.
Circle pits, pogos, se desata la locura y el polvo levantado nos bautiza como si fuese parte del ceremonial endiablado que preside el de Aberdeen. Las vallas son testigos de un nuevo subidón de energía durante “Black Arts & Alchemy” y “Hunderprest”, la que abre su flamante “Coronach”. Provocador en todo momento, nos pregunta si estamos cansados justo en el clímax de su actuación. La respuesta sigue siendo contundente, mientras una entrada salvaje del bajo nos anuncia “The Affair Of The Poisons”. Gran labor la de los músicos que acompañan a McBain, quien baila, toca, hace headbanging sin perder un ápice de velocidad. Cerrando con una “Bastard Of Hades” cantada al alimón con el guitarrista y donde suena un fragmento del “Angel Of Death” de Slayer, la de Hellripper fue una muy notoria actuación, muy disfrutada y rozando el sobresaliente.
Ya metidos de pleno en la noche, esto no podía más que mejorar. La multitud estaba expectante ante el plato fuerte de la jornada: la presencia de una de las formaciones fundadoras del death metal melódico, Dark Tranquillity. Un enorme telón, simulando un cielo estrellado, que iba variando de tonalidades a lo largo de la actuación con un juego de luces entre azules y rosadas, acompañaron a los suecos en su magistral puesta en escena. El carismático Mikael Stanne, pletórico en todo momento, completa la formación ya situada y a punto de iniciar con “The Wonders At Your Feet”. Estos pioneros de lo que fue el “Gothenburg Sound” sentaron cátedra tras “Hours Passed In Exile” y “Unforgivable” y esto no había hecho más que empezar. Martin Brändström se luce a los teclados en un muy aclamado y coreado “Atoma”. La pesadez atmosférica de “Nothing To No One”, interpretada con más garra por Stanne, acompañado por el juego de guitarras entre Johan Reinholdz y Peter Lyse Karmark, dio paso a “The New Build”, otra muestra arrolladora del buen hacer de los suecos, que invitaba a reventarse el cuello.
Pequeña pausa para presentar “Cathode Ray Sunshine”, destacando el elegante diálogo guitarras – teclado, que confiere ese tono melódico tan característico del género. En la misma línea, le sigue “Terminus (Where Death is Most Alive)”, comunión total con el público, que acompaña puños en alto. Nuevo cambio de registro y el infatigable frontman presenta “Not Nothing”, un tema más relajado que daría paso a la última parte del recital con temas tan emblemáticos como “Punish My Heaven” de un álbum clave en su discografía como el “The Gallery”, que cumple ya 31 años, “Phantom Days” y “Last Imagination”, donde la banda se toma un respiro y el teclista destaca, una vez más, con un solo. La traca final quedó reservada para el trío de ases: “Lost To Apathy” (fabuloso Peter LyseKarmark aquí), “Therein”, tema de 1999, como bien nos recuerda Stanne y la mítica “Misery’s Crown”. Lujazo de actuación a la que solo achacamos que el sonido estaba extremadamente alto, llegando, en ocasiones a resultar molesto, aún en la parte de atrás del recinto.
Finalmente le tocó a la banda madrileña Endernity cerrar la jornada, con una selección de versiones de Metallica y Pantera. Insistieron en comentar que ellos tienen también temas propios pero que se les había solicitado desde la organización del festival, hacer este repaso a los temas míticos que todos conocemos y convertir en un gran karaoke a un recinto en el que aún resistía un buen número de personas. Y así fueron cayendo “Creeping Death”,“For Whom The Bell Tolls”, “One”, “Seek And Destroy”, etc. para luego cambiar de instrumentos y de registro, interpretando “Cowboy From Hell”, “Walk”, “This Love” o “Domination”, con un Manu que manejó a la perfección ambos registros y que realizó a mano alzada una encuesta para saber qué banda, de las dos versionadas, era la preferida. Gana Pantera para su asombro, ya que dice que incluyeron más temas de Metallica en su setlist. Creo que nadie se lo tuvo en cuenta.
La jornada había sido espléndida, superando con creces nuestras expectativas. Excelente organización, sonido, comodidad, solo nos quedaba descansar y repetir al día siguiente.
La XVII edición del festival portugués Milagre Metaleiro Open Air, que regresa a Pindelo Dos Milagres los dias 21, 22 y 23 de agosto nos presenta su cartel final.
Una alineación de lujo que cuenta como últimas novedades con las incorporaciones de los británicos Paradise Lost, la formación sueca The Haunted, los grupos alemanes Destruction, Crematory y Primal Fear, los fineses Insomnium, Blaze Bayley con un set especial «Iron Maiden«, nuestros Saurom que regresan al festival nueve años después de su última actuación y los maestros del black/death metal Belphegor. Quedando así la distribución de bandas por días:
Entradas por día y abonos disponibles en milagremetaleiro.bol.pt, también información sobre el festival, zona de acampada y otros servicios. Abono 75€ y entrada diaria 43 €.
Miércoles 26 de agosto – Sala Utopía (Zaragoza) Jueves 27 de agosto – Sala Groove (Portugalete) Viernes 28 de agosto – The RockLab (Madrid)
La formación está compuesta por Sean Rivera, vocalista de Coffin Hunters, las guitarras de Rick Hunolt, con paso por Exodus y Doug Piercy de Heathen y Anvil Chorus. La base rítmica formada por Tom Gears, veterano bajista de Blind Illusion y Ancient Mariner, y Will «Beastman» Carroll, batería de Death Angel presentará un repertorio inédito focalizado en su álbum debut «Addicted To Power» autoeditado el pasado 2025.